Consejos para la primera vez que usas una chimenea

Consejos para la primera vez que usas una chimenea

En el post de hoy de HotFireDoor te damos unos buenos consejos para la primera vez que usas una chimenea. Toma nota y seguro que te ahorrarás un montón de errores y problemas que pueden causar algún que otro problema.

Lo primero: que tenga un buen tiro

Para que el fuego sea óptimo, necesitarás que el tiro de la chimenea sea el adecuado. Si este factor falla, no solo quemará mal, sino que el humo revocará y se introducirá en el interior de la casa.

Algunas veces el tiro es inadecuado porque la chimenea no es lo suficientemente alta. La solución será alargar la salida de humos. En otros casos, como cuando se enciende una chimenea que hace mucho tiempo que no se usa, habrá que calentarla un poco previamente para que no revoque. Uno de los trucos para encender la chimenea y calentarla un poco antes es usar un papel o una pastilla de encendido. En el primer caso, cuando veamos que el papel se va por la salida, significa que está lista.

Como norma general, esto no sucede si utilizamos habitualmente la chimenea.

Empezar a encender

Asegúrate de que el tiro de la chimenea está abierto.

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Empieza a usar combustible que arda fácilmente. En una chimenea de leña puedes usar madera blanda, como unas astillas o agujas de pino. También funcionan muy bien las piñas secas. El gel de encendido es otra opción, además de una solución muy limpia.

Haz una pirámide con el combustible, por la que el aire pase a través, y enciende la base. Cuando veas que la llama es importante, añade poco a poco la leña. Cuanto más dura sea esta, más calor conseguirás. La encina o el haya son muy recomendables, al igual que el roble.

Cuidado con el exceso de calor

Uno de los errores más frecuentes cuando se enciende una chimenea por primera vez es avivar en exceso el fuego, pensando que así se consigue una temperatura óptima antes. Sin embargo, esto solo puede poner en peligro la integridad de quien enciende el fuego, además de causar daños a la tubería de salida, lo cual afectaría más adelante a la combustión de la chimenea.

Por no hablar de que si no se trata de una chimenea de obra fabricada con ladrillo refractario, como en el caso de las estufas esmaltadas, los materiales con los que se fabrican pueden llegar a deteriorarse y agrietarse. Incluso se puede producir un incendio por convección, al sobrecalentarse algún material cercano a la chimenea.

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Por tanto, procura que no haya un calor excesivo cuando enciendes o mantienes el fuego. Así podrás disfrutar de una sensación confortable y placentera, a la vez de la satisfacción de haber encendido el primer fuego de tu chimenea. El resto de veces es mucho más sencillo.