¿Qué es la creosota?

¿Qué es la creosota?

La creosota es un producto químico que se utiliza a veces como protector de la madera por sus características conservantes. Sin embargo, también se trata de un residuo con el que nos encontramos cuando encendemos nuestra chimenea, ya que la combustión de la leña produce esta sustancia, que se adhiere a las paredes de esta y que debe tratarse con cuidado debido a su alta toxicidad.

La creosota puede entrar en el organismo a través de la piel, los pulmones o la boca si no se toman las medidas adecuadas para limpiar la chimenea. Los efectos sobre la salud pueden llegar a ser muy graves, ya que una exposición continuada se relaciona con determinados tipos de cáncer. Es por eso que la Unión Europea no permite utilizar creosota como conservador para la madera.

Cómo se forma la creosota en una chimenea

Cuando la leña se quema, se generan ácidos de diferentes tipos. Estos ácidos se combinan con la humedad que generan los troncos con el calor y se forma el deshecho conocido como creosota, que se adhiere a paredes y puertas en chimeneas. Si se acumula demasiada cantidad, sobre todo en las salidas de humos, la combustión se hace más complicada y la chimenea no funciona del modo adecuado. Por tanto hay que mantener lo más limpio posible el interior de esta si queremos que rinda al máximo.

Cómo reducir la cantidad de creosota en una chimenea

No podemos evitar que nuestra chimenea genere residuos cuando la utilizamos. Sin embargo, es posible reducir la cantidad de estos. Para que no se forme demasiada creosota, basta con abrir el tiro de la chimenea al máximo cuando la encendamos, manteniéndolo abierto durante unos minutos. La leña se consumirá algo más rápido, pero los vapores se quemarán antes y por tanto el grado de humedad será menor.

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También es importante utilizar leña bien seca. Cuando los troncos no han sido tratados adecuadamente puede haber humedad en su interior, lo cual aumenta las probabilidades de que se forme creosota en la chimenea.

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Colocar una puerta es una manera de aislar mejor la chimenea, reduciendo la humedad que hay en el interior del fuego y controlando que los residuos se mantengan únicamente ahí. El tiro de la chimenea se mantiene a mayor temperatura, algo que también beneficia ya que la creosota no se endurece y no se fija en las paredes, haciendo que haya menor cantidad de hollín adherido.

Algunos productos químicos facilitan la eliminación de creosota si no hay demasiada. Por ejemplo, el polvo para deshollinar, que se aplica cuando la chimenea está aún caliente, genera un vapor que seca y desprende los residuos, provocando que estos caigan ala base o la bandeja para ser retirados.

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Necesidad de limpiar la chimenea

Como hechos comentado, la creosota es altamente perjudicial para la salud. Por ello es importante prestar atención a cómo limpiar una chimenea para no acabar intoxicados. Deben utilizarse elementos de protección como guantes y mascarilla para evitar que cualquier suciedad entre por la piel o las vías respiratorias. Es preferible que la mascarilla sea desechable, y que tanto los guantes como la ropa utilizada se laven aparte de las demás prendas para que no haya transferencia.

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Clases de creosota

Existen tres formas de creosota y ambas pueden ser perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente si no se manejan adecuadamente, ya que contienen compuestos tóxicos y potencialmente cancerígenos.

Creosota vegetal

Es un líquido espeso y oleoso de color amarillo oscuro o marrón que se obtiene a partir de la destilación de la madera, especialmente de la madera de árboles como el haya y el pino.

La creosota vegetal contiene numerosos compuestos químicos, como fenoles y cresoles, y se utiliza principalmente como antiséptico, expectorante y desinfectante en la medicina tradicional. También se emplea en la protección de la madera contra hongos e insectos.

Creosota de alquitrán de hulla

Es un subproducto derivado de la destilación del alquitrán de hulla, un líquido viscoso y oscuro que se obtiene a partir de la carbonización del carbón. La creosota de alquitrán de hulla también contiene compuestos como fenoles y cresoles, pero en proporciones diferentes a las de la creosota vegetal.

Esta sustancia se utiliza comúnmente como conservante y protector de la madera en la construcción, especialmente en traviesas de ferrocarril y postes de servicios públicos, debido a sus propiedades fungicidas, insecticidas y repelentes al agua.

Creosota como combustión de madera

En este caso es un subproducto de la combustión incompleta de la madera. Cuando se quema la madera en una chimenea, se liberan gases y partículas que, al enfriarse, se condensan en las paredes internas de la chimenea, formando una acumulación de creosota.

Esta acumulación de creosota en las chimeneas puede ser peligrosa, ya que es inflamable y puede causar incendios en las chimeneas si no se realiza una limpieza y mantenimiento adecuados. La creosota también puede obstruir la chimenea, reduciendo la eficiencia de la combustión y provocando la liberación de humo y gases tóxicos en el interior de la vivienda.

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Por lo tanto, es importante limpiar y mantener regularmente las chimeneas de leña para minimizar la acumulación de creosota y reducir el riesgo de incendios y problemas de salud asociados.

Diferencias entre creosota y hollín

Creosota y hollín son dos subproductos diferentes que se generan a partir de la combustión de materiales orgánicos como la madera, el carbón o el petróleo. Aunque ambos pueden acumularse en chimeneas y sistemas de calefacción, tienen propiedades y composiciones distintas.

La creosota

Como mencionamos anteriormente, la creosota es un subproducto de la combustión incompleta de la madera y se forma cuando los gases y partículas liberados se condensan en las paredes internas de la chimenea. La creosota es una sustancia pegajosa, espesa y oleosa, de color marrón oscuro o negro.

Contiene una mezcla compleja de compuestos orgánicos, como fenoles, cresoles y alquitranes. La creosota es inflamable y puede causar incendios en las chimeneas si se acumula en exceso.

Además, es tóxica y puede ser perjudicial para la salud y el medio ambiente si no se maneja adecuadamente.

El hollín

El hollín es un subproducto sólido de la combustión incompleta de materiales que contienen carbono, como la madera, el carbón o el petróleo. Consiste principalmente en partículas finas de carbono negro, junto con pequeñas cantidades de compuestos orgánicos e inorgánicos.

Se acumula en forma de polvo negro o escamas en las paredes internas de las chimeneas, conductos de escape y sistemas de calefacción. Aunque el hollín no es tan inflamable como la creosota, puede causar problemas en los sistemas de ventilación, reduciendo su eficiencia y provocando la liberación de humo y gases tóxicos en el interior de la vivienda. Además, la inhalación de partículas de hollín puede ser perjudicial para la salud, especialmente para los pulmones y el sistema respiratorio.