Medidas de seguridad en estufas eléctricas

Medidas de seguridad en estufas eléctricas

Las estufas eléctricas son sumamente prácticas, pues se pueden trasladar de un lugar a otro de un modo muy simple, son más seguras que las estufas de gas y su precio es relativamente económico comparado con otros sistemas de calefacción . Por eso suelen ser las más vendidas cada temporada cuando el frío empieza a hacerse notar.

Sin embargo es importante tener en cuenta una serie de medidas de seguridad para disfrutar al máximo del calor de nuestra estufa, sin poner en peligro nada ni a nadie. Sobre todo hay que revisar de vez en cuando el estado de las conexiones, ya que podría producirse un incendio.

Causas de incendios relacionados con estufas eléctricas

Esto, que parece demasiado exagerado, es una de las principales causas de incendios relacionadas con las estufas eléctricas, de modo que no es para tomarlo a broma. Un cable mal conectado, un enchufe que genera chispa o un fallo en la red pueden provocar un accidente que termine por crear un peligro muy grave. También pueden causar daños directos al tocar la estufa si el cable está en contacto con alguna de las partes metálicas y no se encuentra bien aislado. Por ello hay que revisar frecuentemente el estado de las conexiones de la estufa, así como de los enchufes en los que la conectamos. La potencia debe ser la adecuada para el aparato, y de ser posible conviene colocar un dispositivo de corte de corriente en caso de sobre tensión, para proteger la estufa e impedir que un cortocircuito cause daños.

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También hay que cuidar mucho el modo en el que desenchufamos la estufa. Nunca debemos tirar del cable para desconectarla de la red, pues de este modo podemos estar rompiendo el interior de las conexiones, hasta el punto de pelar el cable por dentro y ponernos en peligro la próxima vez que vayamos a enchufarla.

No utilizar estufas eléctricas para cosas que no están preparadas

En cuanto a utilizar la estufa para otra cosa que no sea calentarnos, como puede ser la ropa encima para que se seque más rápido, solo podemos hacerlo con estufas eléctricas que están preparadas para hacerlo, y no cubrir nunca las rejillas de respiración, pues se produce un sobrecalentamiento y puede que la ropa arda, lo cual acabaría con un fuego descontrolado. Si no sabes si tu estufa puede utilizarse para secar la ropa, mira en la caja de instrucciones. De no haber nada que lo indique, es mejor no hacerlo para evitar un peligro potencial.

El cable de la estufa debe mantenerse alejado de cualquier fuente de calor, incluida la propia estufa. No podemos dejar que el calor lo toque porque se fundiría el material que cubre los hilos y podría producirse un cortocircuito.

En cuanto a otros elementos inflamables, como muebles o cortinas, también debemos mantenerlos lejos del calor directo. Si una estufa eléctrica está demasiado cerca de un mueble, o de una cortina, como poso el material se puede fundir o quemar aunque no haya fuego, de modo que se echaría a perder por completo.

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Seguir estas pautas de seguridad con nuestra estufa eléctrica nos permitirá disfrutar de un calor agradable y acogedor.