Hot Fire Door - Puertas para Chimeneas

Las espantabrujas en las chimeneas de Aragón

27 Ago

Si vives en Huesca o has tenido la oportunidad de visitar el pirineo aragonés, posiblemente te hayas preguntado por qué las chimeneas tienen unas formas tan extrañas, sobre todo si la casa es antigua. Estas chimeneras, como se las conoce normalmente, reciben también el nombre de espantabrujas, lo cual puede hacerte ya una idea de para qué se utilizaban. Esta es la historia de las espantabrujas en las chimeneas de Aragón.

 

La historia de las brujas que surcaban los cielos en los pueblos del alto Aragón

Las leyendas populares hablaban de brujas que subían a sus escobas por las noches. Y que entraban en las casas para hacer de las suyas. Evidentemente no lo hacían pos la puerta, ya que estaba bien cerrada, pero había un espacio que siempre estaba abierto en una casa: la chimenea. Para impedirlo, se empezaron a colocar las espantabrujas.

Cómo son las espantabrujas tradicionales

Las primeras de estas trampas eran simples piedras con forma de cruz o figura humana a las que se les hacía un orificio para que el aire las hiciera silbar. Hay quien habla de un sentido místico al colocar una cruza encima de la chimenea, aunque lo cierto es que es un muñeco muy feo que tiene los brazos abiertos, como los espantapájaros que se colocan en los sembrados, con la idea de que “las brujas” no puedan entrar en la casa.

En algunos sitios se ponían cántaros de barro, en parte para que recogieran agua, un símbolo de purificación.

Otros elementos que se usaban tradicionalmente

Para aumentar el efecto y que las brujas más atrevidas no consiguieran entrar, una vez apagado el fuego se dejaban las tenazas abiertas o se hacía una cruz sobre la ceniza. También se colocaba un muñeco de barro hecho a mano como defensor de la entrada.

¿Dónde se pueden ver espantabrujas auténticos?

Hoy, la costumbre de rematar con chimeneras la salida de humos sigue muy presente en muchos pueblos de Huesca. Algunas casas han sido reformadas y las formas han cambiado, mientras que otras son totalmente nuevas. Si quieres ver ejemplos de verdad lo mejor es visitar pueblos abandonados, que mantienen la esencia y la tradición originales, ya que no se han tocado las casas. También se pueden encontrar en poblaciones como Sabiñánigo, Ipés o Panticosa, con distintas formas. En Panticosa colocan cántaros boca abajo, mientras que en Jaca se colocan al contrario.

En Pirenarium, un parque temático dedicado a los pirineos abierto en Sabiñanigo, se han construido 4 réplicas de las espantabrujas clásicas. No son las originales, pero es una forma de ver cómo son, además de disfrutar de una colección de miniaturas y maquetas, entre otras cosas.

Chimeneas y leyendas, siempre unidas

Puede ser el efectos del fuego y la idea de que tiene algo mágico, o la costumbre de contar historias de miedo junto a una hoguera. El caso es que muchas leyendas tienen alguna chimenea como elemento. Este caso es uno de muchos, aunque hay que reconocer que es bastante curioso y pintoresco.

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